El trabajo en conjunto con privados permite diseñar una estrategia para establecer zonas aptas para la nidificación y la alimentación de esta especie amenazada, donde los socios destinan parte de sus instalaciones y mano de obra para generar condiciones propicias para su existencia.

La colaboración estratégica ha sido el sello de la Iniciativa Conservación de Especies Amenazadas, instancia ejecutada por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), impulsada por la a Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente (GEF, en inglés) en Arica y Parinacota, pues ha desarrollado un despliegue en el territorio que permite avanzar con el apoyo del sector público y del privado. Una acción concreta ha sido la alianza de trabajo formada con  la Asociación Nacional de Productores de Semillas ANPROS Chile,  específicamente con el comité Arica y Parinacota, mediante la firma de un convenio que entrega la posibilidad de  habilitar áreas para la  conservación del Picaflor de Arica, así como diversas acciones en favor de la biodiversidad.

Paula Arévalo, coordinadora de la Iniciativa Conservación de Especies Amenazadas para Arica y Parinacota, destaca el compromiso de las semilleras  Corteva, Maraseed y la semillera Syngenta, esta última que tiene un programa  de sustentabilidad denominado “Operation Pollinator”, diseñado para la conservación de polinizadores y especies benéficas para la agricultura, específicamente para abejas. “Ellos al conocer el proyecto del picaflor de Arica, les hizo sentido el trabajar para contribuir con especies de flores que incrementan la presencia de gran variedad de polinizadores y generan una  mayor biodiversidad, ahora suman al picaflor de Arica, que también es un polinizador natural, el cual aporta el componente  de pertenencia territorial junto a  la flora nativa”. Agregó que gracias a este compromiso, un cambio de paradigma en la forma cómo la empresa toma la posta en favor de la conservación de esta especie amenazada que es un símbolo  de Arica.

La presidenta del comité ANPROS de Arica y Parinacota, Alejandra Aburto, dijo que “algunas empresas socias han implementado microreservas para conservación habilitando áreas de nidificación y alimentación dentro de sus terrenos. Este 2021 la empresa Syngenta se sumó a la microrreserva de protección del picaflor, junto a 10 colaboradores, es decir una cuadrilla de conservación, conformada por distintos niveles jerárquicos, que están habilitando el área, gestionando la siembra de flores para la alimentación del picaflor y vamos a hacer trasplante de árboles que ayudarán a la nidificación en el área destinada para el proyecto que ya cuenta con algunas especies nativas”. Acción de gran valor si se considera que el hábitat de esta especia está altamente fragmentada debido  las amenazas presentes. 

También destaca el compromiso permanente de Corteva, ex Pioneer, quienes hace más de 2 años donan agua a la  microrreserva Chaca y al Monumento Natural picaflor de Arica y que permite mantener los jardines de alimentación de la especie.

Maraseed, en su caso, destinó un terreno para conservar flora nativa, especialmente Chañar, Acacias y Algarrobos, que son especies que están en riesgo por la deforestación.

“Nos motiva  contribuir en la preservación y conservación del hábitat del picaflor de Arica, pero también el otorgar condiciones para ayudar a  equilibrar el ecosistema de nuestro valle, ya que gracias a las bondades de este valle podemos cooperar y ser una fuente de trabajo para el 25% de la mano de obra agrícola de la región.  La conservación de una especie emblemática para Arica es fundamental, sentimos que podemos aportar, tenemos colaboradores involucrados y comprometidos, que se han capacitado en  temas de conservación. Como comité tenemos un compromiso que se verá plasmado a través de las acciones de nuestras empresas socias”, destacó Alejandra Aburto.

Agregó que “nuestros colaboradores ya reconocen las especies adecuadas que otorgan el hábitat necesario para que prontamente tengamos avistamiento del picaflor. Lo visualizamos como un modelo que servirá de inspiración para replicar. Lo vimos como una oportunidad y deseamos que sea exitoso, un modelo que podamos exportar y se sumen más empresas del valle que tienen la oportunidad de retornar al medio ambiente todo lo que este nos ha entregado. El terreno destinado para este proyecto es parte de la empresa, la idea es que sea un espacio de desarrollo para el picaflor y otras especies”, destacó.

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